
En el correr de la vida, muchas acciones se convierten en rutinarias a fuerza de repetirlas, pero ninguna como la comida diaria.
Sabemos que el cocinar es el proceso de crear alimentos que nutran y aporten los elementos que equilibren nuestros cuerpos, y por el placer de comer también nuestras mentes no sólo para nosotros sino para los seres que queremos y prepararnos para el esfuerzo que nos exige el trabajo diario.
Comprar, pensar en los gustos y la economía, organizar los menús, pero…. para que nos salga bien tenemos que agregar una buena cucharada de diversión.
Esto es lo que quiere dar este curso. Vamos a utilizar los mismos elementos que hay en una casa, sin aparatos industriales, sin recetas complicadas, aprendiendo a usar el congelador y sacando partido a todo, intentando que la economía no este reñida con lo sabroso y esto mismo con el placer de prepararlo y compartirlo.